Mayor protesta estudiantil en 15 años en Chile (04 de Abril de 2001)

Siete mil estudiantes reclamaron una rebaja al pase escolar que ayer se negoció hasta la madrugada

A la misma hora en que se producían los incidentes que dejaron un saldo de 508 detenidos y varios destrozos en la propiedad pública y privada, el Presidente Ricardo Lagos defendía el derecho de los jóvenes a protestar "en democracia".

La llegada del Ministro de Transportes, Carlos Cruz, a las 11.45 de anoche al Ministerio de Educación donde se negociaba la rebaja al pase ecolar desde las seis de la tarde, fue un claro ejemplo del impacto que causó el conflicto entre estudiantes y microbueros en el gobierno.

Este finalmente terminó a las 0.15 horas de hoy tras negociaciones de más de siete horas, en las que se definió una rebaja del costo de la recarga de la tarjeta magnética de 3.500 a 2.500 pesos para los estudiantes de educación media y de universidades privadas; la extensión del horario de vigencia de la tarifa escolar; una campaña para informar a los choferes de estos acuerdo y la creación de una línea 800 para recibir reclamos de los alumnos.

El acuerdo fue negociado por la ministra Mariana Aylwin y el presidente del Consejo Superior del Transporte, Demetrio Marinakis -Cruz llegó solo al final-, con los estudiantes que en su mayoría no superaban los 18 años de edad y fueron representado por el presidente del Parlamento Juvenil, Daniel Manoucherhi (PS).

Esto hacía que el grupo muchas veces evidenciara contradicciones y falta de cohesión entre las diferentes agrupaciones. Estas quedaron en evidencia en las calles del centro cuando los dirigentes no podían controlar a los manifestantes, y al interior del ministerio cuando polemizaban entre ellos y decidían "no hacer comentarios" a la prensa entre reunión y reunión.

Derechos

Los problemas para La Moneda comenzaron en la mañana, con un impass que involucró al Presidente Ricardo Lagos cuando éste declaró -cerca del mediodía- que los estudiantes tenían derecho a protestar en democracia, sin saber que la manifestación iniciada a las 9.30 horas superaba con creces la "salida a la calle de los chiquillos" que él justificaba por motivos equivocados, pues sólo se refería a la tarifa de $ 100.

Esta situación generó más de algún entredicho entre los asesores de Lagos que intentaban buscar responsables al desacierto presidencial, quien demostró no haber estado al tanto de la protesta escolar más importante de los últimos años y que también significó un mal momento a su edecán de carabineros, encargado de mantenerlo al tanto de los hechos policiales.

Las otras recriminaciones en Palacio tenían relación con la decisión de Interior de no autorizar la marcha (que costó más de algún roce con la Intendencia) y la tardía reacción del gobierno que sólo el martes en la noche se coordinó para enfrentar un conflicto que se venía anunciando desde hace cinco meses.

Pasadas las dos de la tarde, mientras en La Moneda se reunía el Ministro del Interior José Miguel Insulza, con los ministros de Educación y Transportes, Mariana Aylwin y Carlos Cruz, respectivamente; en el Consejo Superior del Transporte anunciaban que no aceptarían ningún tipo de negociación por un tema que para ellos estaba "cerrado", pese que después tuvieron que ceder. Entre los empresarios había gran molestia por los 600 micros dañadas durante las protestas y el recurso de protección interpuesto contra ellos y los dos ministerios en conflicto de parte del Movimiento por la Tolerancia.

Los convocantes a la manifestación fueron: el Parlamento Juvenil, la Red de Estudiantes Secundarios Progresistas, la Federación de Estudiantes Secundarios de Puente Alto, el Codeju, los Centros de Alumnos Independientes, la Agrupacion de Centros de Alumnos de Liceos Municipalizados y la Agrupación Secundaria de Estudiantes Cristianos, donde están representadas todas las vertienetes políticas.

Los estudiantes criticaban el pago de 3.500 pesos para recargar el pase comprado al gremio el 2000, pero que sólo recibieron el mes pasado. En este trato, Educación carece de atribuciones para intervenir pues se trata de un acuerdo entre privados.

Sin embargo, Aylwin recordó que hay un convenio firmado con los microbuseros que sostiene que si no se entregan todos los pases escolares del 2001 antes del 30 de abril, se analizará el término de la administración de éstos por parte del Consejo.

La manifestación se realizó con relativa tranquilidad entre las 9.30 y las 10.30 horas, momento en el cual parte importante de los escolares decidieron realizar una marcha no autorizada por la Alameda hasta el Ministerio de Educación que gatilló la reacción policial e inició una serie de desórdenes y daños a la propiedad privada. La marcha terminó con 508 detenidos, siete carabineros y tres transeúntes heridos, entre los cuales se encuentra un anciano grave. De los detenidos, 499 están acusados de provocar desórdenes graves, 2 de maltrato de obra a carabineros en servicio y 7 por oponerse a la labor policial. En cuanto a los heridos hay un carabinero grave (fractura malar) otro menos grave y 5 leves. También resultaron dañados 17 vehículos fiscales. Manoucherhi señaló que habían detectado infiltrados entre sus bases para exacerbar los ánimos, y desvirtuar la manifestación pacífica.

La protesta más masiva de secundarios en los últimos 15 años

Desde mediados de los ochenta que los estudiantes secundarios no protagonizaban una manifestación como la de ayer.En junio de ese año, los alumnos de los liceos de Santiago salieron a la calle a protestar por el traspaso de sus establecimientos a las municipalidades. A principios de ese mes, estudiantes del Instituto Nacional, Internado Barros Arana, el Liceo Javiera Carrera y Liceo de Aplicación, entre otros, protestaron durante seis días seguidos, en manifestaciones que fueron convocadas por el Comité Pro-Feses y que acompañaban a movilizaciones encabezadas por el Colegio de Profesores, cuyo presidente era Osvaldo verdugo. En esa época, los estudiantes organizaron manifestaciones frente a sus respectivos establecimientos, así como marchas por la Alameda, calle Compañía y la Gran Avenida. El día que hubo mayor cantidad de estudiantes aprehendidos fue el 3 de junio, cuando 150 escolares fueron llevados en carros celulares a diversas comisarías. Asimismo, durante los días de movilización un total de 300 estudiantes terminaron detenidos, vale decir 200 secundarios menos de los que retuvo Carabineros ayer.

Los escolares también adhirieron a una jornada de movilizaciones realizada el 12 y 13 de ese mismo mes, en la cual también participaron el Colegio de Profesores, la Asociación Gremial de Educadores de Chile (Agech) y el Consejo de Federaciones Estudiantiles (Confech) que agrupaba a las organizaciones de universitarios.

La última marcha organizada por secundarios fue en agosto de 1999, cuando 200 estudiantes se instalaron frente al Ministerio de Educación para protestar contra la "discriminación" en general. La marcha fue organizada por el Comité de Defensa de los derechos de los jóvenes y pese a que llegaron hasta las cercanías de La Moneda, no hubo detenidos.

Desaciertos presidenciales

El problema ocurrido ayer a raíz de la protesta estudiantil se suma a una serie de desaciertos que ha protagonizado el Presidente Ricardo Lagos y su equipo de colaboradores en las últimas semanas. El primero de estos impass ocurrió hace dos semanas en Taltal, cuando el Presidente se vio sorprendido en medio de un acto público con la noticia de que la ruta costera que es estaba construyendo en la zona había sido suspendida. Esto, a raíz de una hallazgo arqueológico detectado en el trazado. Durante la ceremonia, el Presidente criticó al ministro de Transportes, Carlos Cruz, por no informarle de la situación antes de su visita.

Una semana más tarde, en la inauguración de la campaña de vacunación antiinfluencia en un consultorio de Macul, el mandatario se vio enfrentado a una incómoda situación cuando una doctora denunció que una de las salas de atención había sido -hasta el día anterior- el casino del lugar.

Esta semana, durante la puesta en marcha del diesel ciudad en Maipú, Lagos se molestó con la prensa cuando le preguntaron que no tenían relación con la pauta.

Anuncian paro indefinido si no logran acuerdo

Un exitoso balance del paro de estudiantes secundarios efectuado ayer realizó Daniel Manucheli, presidente del Parlamento Juvenil, entidad que convocó a la movilización que dejó un saldo de más de 500 jóvenes detenidos y cuantiosos destrozos.

Los estudiantes, además, dieron plazo hasta el viernes para llegar a una solución, en caso contrario anunciaron que el próximo lunes convocarían a un paro indefinido. "Las características de esa movilización la decidiremos pronto", dijo Gianni Rivera, vicepresidente del Parlamento, quien se manifestó esperanzado que "los desmanes ocurridos no entorpezcan el diálogo y podamos encontrar pronto un acuerdo".

Para los estudiantes secundarios lo esencial de su petitorio es no cancelar este año el pase escolar, ya que lo pagaron el año pasado y no se los dieron. Además piden que "sea un organismo estatal quien este a cargo del sistema, pues para los privados sólo es un instrumento con fines de lucro", señaló Rivera.

Por su parte, Manucheli dijo que la movilización fue "un gran triunfo pues por primera vez en democracia los estudiantes se han vuelto a juntar en un gran frente".El dirigente agregó que lamentaba los hechos de violencia. "No avalamos -dijo- el vandalismo, pero si algunos jóvenes cayeron en la violencia es por la rabia que da esta injusticia que se quiere cometer con nosotros".

Para Manucheli los hechos de ayer, demostraron que lo estudiantes secundarios están "cansados de ser la última prioridad, por eso le pedimos al Gobierno que así como intervino en el paro de los camioneros lo haga en este conflicto".

El Mostrador

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