Ministro Guzmán suspendió abruptamente actividad en España (02 de mayo de 2001)
Magistrado descartó críticas desatadas por premios recibidos en Europa
Uno de los organizadores de un acto del Colegio de Abogados de Barcelona, en el que Guzmán iba a participar y que fue suspendido, informó que el magistrado declinó asistir tras recibir una llamada de Hernán Alvarez con la advertencia de que si daba la conferencia corría el riesgo de perder la competencia sobre el caso Pinochet. Alvarez, sin embargo, aseguró que jamás telefoneó a Guzmán.
Las distinciones y homenajes que ha recibido en España el ministro de fuero, Juan Guzmán, amenazaron con transformarse en verdaderos presentes griegos, luego de las críticas que ha recibido el magistrado por la supuesta influencia que tales actividades podrían implicar sobre su desempeño en el caso Pinochet.
Un nuevo capítulo aún no aclarado definitivamente fue conocido esta mañana, cuando Guzmán suspendió abruptamente la actividad prevista para esta tarde en Barcelona, donde dictaría una importante conferencia en el Colegio de Abogados local.
La conferencia en Barcelona, prevista para las 19 horas de hoy (13 horas en Chile) finalmente fue suspendida, según se informó en esa ciudad. El jurista español Santiago Vidal, uno de los organizadores, afirmó a la agencia española de noticias EFE que el propio ministro Guzmán les había informado de la llamada de Alvarez al justificar su inasistencia.
Sin embargo, esta mañana el presidente de la Suprema, Hernán Alvarez, desestimó que haya llamado a Guzmán. Aunque aludió a la publicación de El Mostrador, en realidad contravino al jurista español, Santiago Vidal, cuya fuente es, a su vez, el propio ministro Guzmán.
La polémica ha acompañado las actividades del ministro Guzmán desde que partió a España el 21 de abril pasado. La defensa de Pinochet y algunas voces en el mismo Poder Judicial han criticado que el juez reciba premiaciones en el extranjero precisamente por su actuación en las investigaciones que involucran al desaforado senador vitalicio.
Previamente el juez chileno había recibido una distinción en la Universidad de Gerona, entregada por los abogados catalanes: la candidatura a la distinción fue propuesta por las agrupaciones Jueces por la Democracia y Unión Progresista de Fiscales.
Este último organismo apoyó el proceso iniciado en 1996 en España contra las juntas militares que gobernaron Argentina y Chile y que culminó con la detención de Pinochet en Londres en octubre de 1998.
Alvarez ya había expresado la semana pasada que consideraba "discutible" que un magistrado recibiera distinciones por las actuaciones judiciales que lleva a cabo.
"Me extraña mucho"
El propio ministro Guzmán afirmó esta mañana en España que no acepta las críticas en torno a la entrega de la distinción académica, por cuanto es un reconocimiento a un juez y a la judicatura chilena.
"Me extraña mucho que compatriotas míos no estén tan orgullosos como yo de tener este premio o de que lo reciba un juez chileno. Lo demás son leguleyadas, cosas que no deben admitirse y que están absolutamente reñidas con el código de ética profesional", sostuvo el ministro.
"Considero que este es un premio que se da a un magistrado por la independencia que cree ese magistrado que tiene. Yo lo acepto con gran orgullo por varias razones: por lo que significa este premio, por ser un juez chileno y porque se está distinguiendo también a la magistratura, a los jueces chilenos, por la labor judicial que realizan", agregó.
Consultado sobre si existe la posibilidad de que sea sacado del llamado caso Caravana de la Muerte, por el cual procesó al ex comandante en jefe del Ejército Augusto Pinochet, dijo que no hay motivos para que lo saquen del caso: "sería un invento, no hay una causal de recusación ni implicancia por venir a recibir un premio".
Indignación española
Vidal, miembro de Jueces para la Democracia y uno de los organizadores del acto del Colegio de Abogados de Barcelona, informó que en el acto de esta tarde el ministro Guzmán debía ser nombrado miembro de honor del Colegio de Abogados de la capital de Cataluña.
Según el jurista, el magistrado chileno le confirmó su decisión al decano del Colegio de Abogados de Barcelona, Jaime Alonso Cuevillas, ante el riesgo de ser recusado por la defensa del general (R) Pinochet.
El juez Guzmán había comprometido hace meses su asistencia al acto en el que, además de ser nombrado colegiado de honor del Colegio de Abogados de Barcelona, debía disertar sobre la "Persecución internacional de los delitos de genocidio", y en el que también iban a intervenir el propio Cuevillas y un juez y una fiscal catalanas.
Los argumentos ofrecidos por Guzmán no han convencido a Vidal, quien explicó que los organizadores habían previsto todo para que el magistrado chileno hablase de la persecución del genocidio en la antigua Yugoslavia y en Africa y no tocase el "caso Pinochet".
Jueces para la Democracia ha reaccionado con "indignación" tras la decisión del juez Guzmán y le han reprochado que se comprometiese al acto y ahora haya cedido a las "presiones", según Santiago Vidal.
No obstante, y en defensa del magistrado, el juez Vidal afirmó que el presidente de la Corte Suprema de Chile, Hernán Alvarez es "padre de un coronel del Ejército en la época de Pinochet y compañero de estudios y amigo desde la infancia de Lucía Hiriart, esposa de Pinochet".
El Colegio de Abogados ha decidido mantener la celebración de un acto de homenaje al trabajo de Guzmán, aunque sin su asistencia. Durante la visita privada que realiza a España, el juez Guzmán participó la semana pasada en el III Congreso Iberoamericano de Estudiantes de Derecho Penal, con ponentes de España y varios países de Sudamérica.
Esta mañana en Santiago se realizó un pleno extraordinario en la Corte Suprema. Según versiones de los ministros no se trató el caso del ministro Guzmán, sino un déficit de 440 millones de pesos que impide que funcione la Primera Sala, un problema cuya solución está en estudio.
El Mostrador / EFE