
Este relato lo ha realizado una persona que ha estado en prisión 17 años, de los cuales 6 ha estado sufriendo un régimen FIES, en diferentes cárceles del Estado español.
F.I.E.S. : Aislamiento dentro del aislamiento.
Los Departamentos de Régimen Especial F.I.E.S., están
distribuidos por la geografía española tras haberse confeccionado "un mapa"
político-penitenciario mediante el cual, se divide a los presos catalogados de
"extremadamente peligrosos", aglutinándolos por "etiquetas" de tal
modo que en una misma prisión, han concentrado a los que consideran potencialmente
"ideólogos", en otra los "líderes", y en otra los
"soldados", para así aplicar a cada uno de ellos un "tratamiento"
especifico... .
Estos Departamentos, son estructuras especiales destinadas a impedir cualquier contacto
con los otros presos y, sobre todo, a desestabilizar, mediante la aniquilación de
cualquier relación humana, el equilibrio psicológico de los allí enterrados en vida. Se
puede decir, sin temor a equivoco alguno, que es la peor de las muertes ... .
Allí ABAJO, en la muerte en vida, el preso se haya confrontado siempre a un hecho
real y objetivo: su ritmo, el de los carceleros, que esta planificado de tal forma que
rompa sistemáticamente tu propio ritmo. Esta confrontación de ritmos, termina por
provocar en los presos un estrés constante y agresividad.
No ven nunca a nadie, la mayor parte del tiempo, una sucesión de horas que, gota a gota
se transforman en meses y culminan en años, ni siquiera entre ellos. No hablan jamas con
nadie y son espiados constantemente. A causa de esa falta de interrrelación, de
comunicación, tienen continuos problemas de concentración, lo que determina que cuando
quieren leer o escribir tienen que recomenzar constantemente, porque su pensamiento se
deshila. No alcanza nunca la meta de sus reflexiones, se quedan siempre perdidos entre las
lineas ...
La negación de las relaciones humanas y de lo que podría quedar de relación con la
realidad exterior, tiene como fin asesinar su identidad como personas.
El aislamiento completo significa las 24 horas del día, con un
paseo diario de una o dos horas en jaulas de hormigón a veces con verjas en el techo.
Estos paseos son ocasión para que los urgen..., apenas salen de las celdas son cacheados,
y mientras permanecen en el patio, cachean también las celdas y las pocas pertenencias
que tengan, las cuales son siempre tiradas por el suelo, manchadas y en la mayoría de las
veces, rotas.
No tienen contacto con nadie, ni con el resto de los presos de otros módulos o galerías,
ni entre ellos mismos. Son esposados cada vez que salen de las celdas. Carecen de
cualquier vestigio de intimidad, ya que no solo son espiados constantemente, sino que se
les "intervienen" las cartas y las comunicaciones, las primeras pasan por un
filtro censurador, y las segundas, son escuchadas y gravadas. Carecen de espejos por
"medidas de seguridad". Solo pueden tener consigo, una muda de cada prenda de
vestir, apenas dos libros, una radio o un televisor con los que poder chantajearlos, pues
el verdugo carcelero utiliza todo eso para poder, privándoles de ello, castigarlos.
¿Puede alguien imaginar lo que supone para una persona vivir así las 24 horas del día,
mes tras mes, año tras año?. El efecto psicológico es tan devastador, que todos ellos,
todos esos seres humanos, padecen procesos psicosomáticos: desordenes hormonales de todo
tipo, alteraciones cardiacas, angustias, fobias, enfermedades mentales y físicas... . Todo
ahí ABAJO esta concebido para despersonalizarlos y destruirlos.
La despersonalización comienza en el momento en que son confinados en esos Departamentos:
los despojan de todas sus pertenencias y objetos de valor sentimental que les una a su
entorno ecológico natural (anillos y cadenas), la ropa, las fotografías, las cartas... .
Los objetos de valor (para ellos material, pero bien saben que para los presos lo son de
valor sentimental) alegando que son susceptibles de venta o de que alguien los robe. La
pregunta es: ¿a quien y por quien? ¿A quien se los pueden vender o quienes se los pueden
robar si no están en contacto con nadie que no sea el carcelero -con quienes dicho sea de
paso, nunca tienen contacto físico salvo cuando entran en manadas, provistos de cascos,
escudos y porras para cachearlos y torturarlos-?. La ropa, las cartas y las fotografías,
alegando que deben ser debidamente cacheadas y estudiada la posibilidad de que las
conserven. ¿Cacheadas? ¿Para que?. Cuando ingresan en ese departamento, llegan de otra
prisión y cuanto llevan consigo, ya ha sido previamente cacheado y pasado todos los
filtros legales.
La verdadera razón, esta en que despojándolos de todo objeto que
sentimentalmente les una a su anterior vida, les hará perder su vinculo con la sociedad y
los convertirán en seres más vulnerables e indefensos. Canjear su propia ropa por un
"mono", es el principio del proceso de perdida de identidad que se proponen...
.Privarles de poder ver las fotos de sus seres queridos, es querer borrar de su memoria la
memoria de sus raíces familiares... . Despojarlos de sus vínculos con el exterior es el
asesinato de su ser interior... . El aislamiento queda simbolizado por la prohibición de
comunicar, y ellos están aislados, es lo que pretenden: aniquilar, destruir la
comprensión en cada uno de ellos, su comprensión.
Destrucción de la colectividad, fragilización (ya lo dijo Concepción Arenal: "El
hombre aislado se siente débil... y lo es.") aniquilación, todo eso es lo que
pretenden imponer. Con el aislamiento, quieren desenraizar al preso, abstraerle de la
situación y de la memoria social. Castigarlo y hacerle creer, a través del
adoptinamiento, que son ellos los culpables de que se les trate así, de ese modo, que
hace que lo hombre se avergüencen de pertenecer a una especie que trata ASÍ a sus
iguales.
La soledad impuesta hace mella incluso en las piedras, debilita la voluntad más férrea.
Convierten la existencia del aislado, en un continuo viajar por el espacio del tiempo. Es
imposible hacerlo de otro modo, pues tu espacio físico se reduce a cuatro escasos metros
cuadrados de cemento y hierro. Así que estos hombres enterrados en vida, privados de
sensaciones sensoriales, pues el tiempo se diluye en una difusa cortina de monotonía y
hastío, buscan refugio y consuelo en los recuerdos, en el pasado, que de tanto
recorrerlo, de tanto revivirlo, terminan por desgastarlo... . Al no poder expresarse
libremente ni siquiera a través de las cartas, ya que al saber que son leídas, se
autocensuran, no pueden compartir experiencias con otros seres humanos, de ahí que los
presos F.I.E.S. no pueden establecer relaciones duraderas ni estables: quienes las
tenían, terminan por ver como paulatinamente se van deteriorando y rompiendo, y quienes
no, no pueden entablarlas. Las relaciones de pareja están abocadas a la ruptura, una
relación crece de compartir, crece compartiendo. ¿Pero que puede compartir una persona
que sabe que sus cartas son minuciosamente leídas por el ojo del carcelero?. Las
relaciones de amistad quedan mutiladas por el mismo principio: no hay relación.
Ahí ABAJO, están solos. Terriblemente solos, y a merced de
estos "cirujanos" del cerebro adiestrados para destruirlos... . Si los seres
humanos somos y nos reconocemos en nuestros iguales, y cobramos conciencia social
viéndonos los unos a los otros, tan importante es tener conciencia individual, sino más,
que colectiva, tener como única referencia de nuestra imagen el reflejo de nuestras
facciones en los plásticos que hacen las veces de cristales de las ventanas, o en
diminutas planchas de aluminio pulido, es despersonalizador sino criminal: eso significa
no poder verse el rostro durante años en un espejo. Los presos sometidos a castración
F.I.E.S., no tienen espejos en las celdas. Dicen que es por "medidas de
seguridad", pero eso se contradice con el hecho de que puedan tener a su alcance
pantallas de vidrio como el de los televisores, o los propios "cristales" de las
ventanas. Tampoco pueden almacenar ninguna prenda de vestir, ni libros, ni ningún tipo de
objetos que revistan a la celda de calor humano. Dicen que es para facilitar la labor del
cacheo que se realiza diariamente, pero lo que subyace detrás de todo ello, no es más
que la realidad cruel de querer hacerles sentir LA CÁRCEL en toda su dimensión,
habituándoles también a la dependencia de los carceleros: es un hecho, que contra más
cosas personales posea una persona en su entorno, menos fría y despersonalizadora se les
presentará la situación, por lo que precisamente al privarles de ello, les estarán
sometiendo a una tortura añadida. Al tener que recurrir al carcelero para conseguir un
pantalón, una muda interior, o un libro, se propicia una dependencia humillante: a veces
poco menos que les obligan a mendigar rogándoles, sus propias pertenencias.
Para estos hombres, los condenados F.I.E.S., el aislamiento cobra una dimensión
que traspasa el horror cotidiano. No solo están limitados y reducidos a la nada,
careciendo de intimidad, sino que ademas, viven bajo una tensión constante: siempre
planea sobre sus cabezas la amenaza inminente de un asalto inesperado. En cualquier
momento, pueden ser asaltados par un simple cacheo, durante el cual, permanecen esposados
y desnudos, o para ser conducidos a la enfermería donde se les practicaran placas de
Rayos X, también para cambiarlos de celda hecho que se produce sistemáticamente, o tal
vez para ser trasladados a otra prisión... . Ello les hace vivir las 24 horas del día
inmersos en el miedo.
Si el aislamiento es una tortura, no saber cuando termina lo convierte en una doble
tortura: cuando una persona sabe el tiempo de duración de su sufrimiento, puede amoldarse
a el para sobrevivirlo: ¡Sabe que tiene final! Y sobre todo, sabe cuando será ese
final... . Los presos F.I.E.S. nunca saben cuando termina su sufrimiento. Pueden
transcurrir años antes de que progresen a una mejor fase (que supondrá no más de una
hora extra de patio), sin importar que no hayan incurrido en faltas disciplinarias o su
comportamiento hay variado positivamente. todo se reduce a reducirlos a la nada,
haciéndoles sentir el castigo en su máxima expresión, para, por un parte anularlos, y
por otra, mandar el mensaje "subliminal" aunque inequívoco, al resto de los
presos, de que existen esos mataderos de seres humanos al que cualquiera de los que no se
sometan puede ir a parar.
Someter a una persona a este régimen de vida carcelario, por tiempo indefinido y
permitiendo desarrollar los instintos asesinos de los carceleros más reaccionarios sobre
ellos, equivale, sin duda alguna, a condenar a muerte a esa persona:
- El confinamiento en solitario por periodos largos de tiempo, desarraigan a los seres
humanos del proceso de maduración natural mediante el cual crecemos como personas
sociales.
- Despojarlos de todo aquello que los mantenga vinculados a sus raíces
sentimentales y sociales, como la ropa, las medallas, y anillos, así como fotografías y
recuerdos, es abstraerlos de la memoria social y crear seres solitarios y sin afectos.
- Privarles de la intimidad necesaria tanto en su día a día, como a través de las
cartas, de llamadas telefónicas y las comunicaciones, que ya hemos dichos son
intervenidas y censuradas, es impedirles un desarrollo censurado de su psique, y abocar
todas sus relaciones al deterioro y finalmente a la ruptura, sino impedirles
establecerlas.
- Mantenerlos inmersos en un ambiente cargado de tensión bajo un estrés constante, es
empujarlos a la aniquilación primero psicológica y finalmente, física.
.... Fruto de todo ello, solo quedan dos únicos caminos posibles
para estas personas: romperse anímicamente y recurrir al suicidio (no olvidemos que ya
son más de cinco los presos F.I.E.S. que se han suicidado en esos Departamentos) como
única evasión de la cruda y asesina realidad impuesta, o rebelarse y llegar a cometer
las mayores atrocidades, por lo que las autoridades penitenciarias, encontraran más
justificaciones para perpetuar ese régimen... .
No podemos quedarnos con los brazos cruzados ante tanta crueldad y ante tamaño
exterminio. No podemos desviar nuestra conciencia hacia otro lado, porque entonces nos
estaremos convirtiendo en cómplice de ello: tolerar una injusticia -dijo alguien- es
iniciar otra. Debemos doblemente luchar contra ello: por dignidad humana, y por interés
propio. Mañana podemos ser cualquiera de nosotros los que ocupemos uno de los nichos
F.I.E.S., o nuestros hijos y padres, nuestros hermanos o amigos... . Nadie estará a salvo
de las fauces criminales de su régimen hasta que no lo erradiquemos.
| Conviene recordar lo que dijo Bertol
Brecht: "Primero vinieron a por los judíos y como nosotros no éramos judíos, no hicimos nada. Después vinieron a por los comunistas pero como nosotros tampoco éramos comunistas, no hicimos nada. Luego vinieron por los socialistas... Más tarde a por los gitanos, y tampoco hicimos nada... Al final vinieron a por nosotros y... . Ya fue demasiado tarde." |
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Si por el precio de la seguridad en las cárceles, se justifica el exterminio de unos seres humanos, que nadie se rasgue las vestiduras de que exista terrorismo de Estado: el fin justifica los medios, esa es la filosofía imperante, y en el infierno F.I.E.S. tenemos la más clara muestra.
J.A.Z.D.
... Entera y solidariamente, con el pensamiento y el alma al
lado de todos aquellos hombres que pueblan ese infierno.
Virus Editorial ha editado un libro: HUYE, HOMBRE, HUYE (Diario
de un preso FIES), escrito por Xosé Tarrío González,
una persona que ha estado durante varios años sufriendo un régimen FIES y que
actualmente aún se encuentra en prisión, el cual explica en primera persona todo lo que
significa para él y su entorno próximo (familiares, amigos, otros presos y presas),
estar encasillado dentro del régimen FIES.
El libro cuesta 1500 ptas. tiene 360 páginas, y desde la Coordinadora consideramos
imprescindible su lectura para conocer como es el mundo carcelario, no solo dentro de un
módulo FIES sino en un 2º o 3º grado, los motivos y causas que te pueden conducir a
acabar en la cárcel o un reformatorio a una edad temprana, como con 21 años entras a
cumplir dos o tres años y acabas con una condena del triple o más de años, etc... .
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HUYE, HOMBRE, HUYE. Editorial Virus. |