Per a seguir construint
soles no podem i de qualsevol manera no val
Proposta per a la construcció d’un espai de trobada de les lluites i resistències a Catalunya
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

 

 

 

Grups Dissabte
RELATORIA GRUP 4
Hacemos una rueda para explicar por qué hemos venido cada uno. Se exponen todo tipo de inquietudes, sobre todo la necesidad de un espacio continuo, de llegar a todo tipo de gente, “a la vecina del quinto”, tener alternativas de pequeños espacios… Estamos en 1000 historias y no llegamos a todo, hay una sobre agitación y nos pisamos espacios, necesitamos una coordinación (siempre desde la autonomía de cada grupo). Necesitamos un nuevo espacio, que no ayude a la sobredosis, a pisarnos aún más. Existen mal-funciones graves, descoordinación y no convergencia, esperar “que vengan los otros”, perdiendo potencialidad.
Otro punto bastante convergente en las intervenciones fue la necesidad de dar a conocer la crisis que vivimos, algunos incluso hablan del nuevo ciclo económico a la baja. Hay que partir de las alternativas ya existentes, incluso experimentales… servir de ejemplo. Los movimientos sociales como apoyo mutuo.
Muchos llevamos una larga tradición de lucha, de formas de lucha, y arrastramos prejuicios ideológicos que nos pesan. La clave es que “solas no podemos y de cualquier manera no vale”… esta ¿premisa? puede permitir puentes.
Se nota que tenemos ganas de escucharnos, de unirnos, pero ¿cómo? Se puede direccional la potencialidad de cada uno, como consumidor, como votante o no votante…
Se preguntó ¿qué significa desde abajo?
Se propuso de analizar las estrategias. Crear espacios a diferentes niveles y, sobre todo, temáticas, pero no perpetuo (no quedó claro en qué sentido).
Algunos echaron en falta puntos que aglutinen (en los puntos de debate de las jornadas). Desde 1999 hasta 2003 se vivió una etapa de convergencia de los movimientos sociales a través de convocatorias puntuales grandes (Contra l’Europa del Capital, de denuncia del Banco Mundial, el movimiento contra la Guerra, etc). En cambio, desde el año 2003 hasta la actualidad existen redes permanentes pero difusas.
Una idea sobre el espacio, además de que no debe servir para pisarnos, es que debe servir de dinamizador, de ¿optimizador?, que nos evite caer en el aislamiento individual y de grupos, que refuerce lo ya existente, que sirva para intercambiar experiencias que funcionan, materiales…
Se propusieron tres ejes a reforzar: la comunicación y los medios alternativos, la economía, y la lucha contra la represión.
Puede ser interesante tener un mínimo discurso común, algo que nos ayude a sentirnos identificados (esto es más difícil, pero muy importante).
Con el gobierno del PSOE se ha producido una relajación, ha actuado como una droga. Es necesario dar visibilidad a la respuesta que se da a la “izquierda” que gobierna. Existen elementos importantes de anestesia, y esta convocatoria para estas jornadas es una “muuuuy” buena señal. Hay un sedimento ideológico importante, pero falta concretar espacios comunes.
Cuesta asumir compromisos de trabajo más allá del propio grupo, no incidimos en la sociedad. Es necesario articular los grupos, como por ejemplo, creando redes entre las cooperativas de consumo. Todos queremos un cambio, pero debemos hacer autocrítica, ¿en qué fallamos? ¿Por qué las cosas no han cambiado? Es necesaria una pedagogía humilde e incluso un decrecimiento económico controlado. No es fácil oír ni asimilar que “este mundo es imposible”, y tampoco es fácil saber decirlo.
Hay que mostrar el absurdo, no tratar de convencer, sino mostrar. No hay que culpar, pero tampoco podemos permitirnos ser ciegos.
Las discrepancias sobre buscar un mínimo común denominador pueden impedir expresar la riqueza de cada uno, de cada experiencia. No debemos caer en ser blandos por pretender evitar discrepancias. Hay quien dice que falta debate, que falta leer textos.
Otra pregunta que se dio es sobre para qué serviría este espacio amplio.
En Chiapas la discusión sobre si la estructura de la organización debe ser vertical u horizontal se aplazó, porque para empezar el proceso no hay que debatir ya eso, es una discusión que no parece tener lugar en estos inicios.
Cada quien tiene su camino, que se ha de seguir, pero a veces nos necesitamos. Es importante un acuerdo sobre el hecho de que es necesario encontrarnos. Es en estos espacios donde irán saliendo las iniciativas. Otro tema importante es ¿cómo hacer visibles las islas de resistencia, de trabajo, de lucha, de construcción, de…?
Con el poder siempre hay que ser crítico y también ser independiente de él, tanto del poder político como del poder económico (aunque el pedir subvenciones o no es algo discutible, debatible).
De cara a la negociación, y a la hora de decir qué es negociable y qué no lo es, es imprescindible la independencia. No hay que entrar en el juego de rebajar expectativas.
También se plantea que no hay que negociar con las instituciones, deben plantearse nuestras reivindicaciones, buscar fuerza, la fuerza de la gente, para conseguirlas. Ejercer de lobby, de contrapoder, obligar al gobierno a reconocernos como interlocutores.
Sería conveniente que los movimientos sociales creáramos instituciones propias, siempre siendo conscientes del peligro que conlleva la institucionalización. Bien definidas y “ben punyents” (que den caña). Sería sano una muerte y nacimiento constante de estas instituciones. Hay que ver qué cosas necesitan instituciones y qué cosas no las necesitan.
No caigamos en el error de hacer de la parte el todo. Somos movimientos sociales, pero no somos “los movimientos sociales”. Es importante saber generar confianza y tenerla entre nosotros mismos. Para poder ser interlocutor, lobby, se ha de poder presionar, tener fuerza, capacidad real de convocatoria.
Se comentó que las estructuras de poder no son homogéneas, las formas personas, y algunas de ellas son personas conscientes. Hay que aprovechar estos agujeros, estas brechas, ayudar a esta gente a preparar un “Plan B”. Las cúpulas de las estructuras económicas son como peceras, y se están rompiendo. Hay grandes impedimentos de contexto, como el hecho de formar parte de la UE, que presiona para que no se vaya en contra, pero esto no quiere decir que no se pueda aprovechar la situación interna de las instituciones. Hay gente dentro que puede ser útil y a la que se le podrá pedir valor cuando, por supervivencia, sea obvio que hay que abandonar las políticas económicas liberales. Tampoco hay que olvidar el poder de los medios de comunicación, y que estos tienen grietas por las que se pueden colar informaciones.
Cuando muchos sectores diferentes se ponen en fila, las cosas funcionan. Nuestro poder, ya sea mucho o poco, tiene dos vertientes positivas, la movilización y el servir de modelo, de ejemplo de alternativas, pero ¿qué tipo de poder es, y cómo se puede utilizar el poder que dan los movimientos sociales?
 

<<Index relatories