6.7.18.- Garzón ¿Se merece el Nobel de la Paz?.

Apoyo judío. El juez Garzón puede convertirse en el primer Nobel de la Paz español. Su candidatura cuenta con el respaldo de organizaciones de derechos humanos de Latinoamérica, donde es un mito, y con el sorprendente apoyo de la comunidad judía. En medios judiciales ha causado “sorpresa y estupor” y ha abierto un debate sobre si se merece el galardón.

Honores: Garzón fue declarado "Huésped de Honor" de la ciudad de Buenos Aires el año pasado. En la foto, junto a su mujer, Yayo, y el jefe de gobierno de la ciudad autónoma, Aníbal Ibarra.

La candidatura de Garzón al Premio Nobel de la Paz fue presentada el pasado 31 de enero por la Asociación Latinoamericana de Derechos Humanos (ALDHU), con sede en Quito (Ecuador), y por la Fundación de Artistas e Intelectuales por los Pueblos Indígenas de Latinoamérica, cuyo patronato preside el propio Garzón. Ese día, el magistrado se encontraba en el Foro Social de Porto Alegre (Brasil), donde instó a luchar contra "el lado oscuro de la globalización". Ese mismo día, su candidatura fue enviada a Geir Lundestad, director del Instituto Nobel de Oslo. Garzón tiene en las dos ONG impulsoras de su nominación grandes amigos, como el chileno Juan de Dios Parra, secretario general de ALDHU, o intelectuales y artistas como Adriana Arce, José Agustín Goytisolo o Paco Ibáñez, fundadores de la ONG que é1 preside. Garzón cuenta, además, con el aval de la comunidad judía internacional, que ha trabajado en la sombra para que su nominación salga adelante. "Los rabinos judíos no olvidan su actuación en el caso del secuestro del buque Achille Lauro, una operación dirigida en 1987 por el grupo terrorista palestino Abou Abbas y en la que fue ejecutado el ciudadano judío norteamericano Leon Klinhgoffer", afirman personas próximas al magistrado. E1 poderoso lobby judío norteamericano tampoco olvida el trabajo de Garzón para esclarecer el asesinato de los judeo-chilenos asesinados tras el golpe militar de Pinochet. Entre los más emblemáticos figuran David Silberlam, líder del Instituto Hebreo, y Jacobo Stoulman, un agente de Bolsa y próspero empresario. El caso Stoulman conmocionó a la comunidad judía en Chile y al lobby judío en Nueva York.

Entrevista ADOLFO PEREZ ESQUIVEL
“Mis candidatos son las Abuelas y los españoles Juan Carrero y Mayor Zaragoza”

 

Premio Nobel de la Paz.

¿Se merece Baltasar Garzón el Premio Nobel de la Paz?

Si. Creo que desde el punto de vista jurídico ha tratado de contribuir a romper con una situación de violación de los derechos humanos. Pero hay mucha gente, perteneciente a distintas áreas de trabajo, que son también merecedoras de ese galardón. En el caso de Garzón, es importante su labor como magistrado para llevar adelante los procesos contra las dictaduras militares argentina y chilena y acabar con la impunidad.
En el caso de Garzón, es importante su labor como magistrado para llevar adelante los procesos contra las dictaduras militares argentina y chilena y acabar con la impunidad.

¿Es cierto que usted tiene otros candidatos?

 Si, yo he presentado a las Abuelas de la Plaza de Mayo y a las Madres, Línea Fundadora. Y vengo presentando también en cada edición a los españoles Juan Carrero, por su trabajo en Africa, y a Federico Mayor Zaragoza.

¿Qué perfil debe tener un Nobel de la Paz?

Deben ser personas que contribuyan a la paz y al entendimiento entre los pueblos y que hayan realizado un trabajo permanente a favor de la paz y de abrir espacios de convivencia.

¿Cree que George Bush o Tony Blair reúnen estos requisitos?

Me parece una Locura. Bush es una persona enloquecida, un hombre que nunca respetó la vida humana ni mostró el más mínimo signo de clemencia con los más de cien ejecutados cuando era gobernador. Y es, además, el responsable de una guerra como la que hemos presenciado en Afganistán.

¿No le ve posibilidades, pese a que se presenta como un luchador contra el terrorismo mundial?

No le veo posibilidades y tampoco le apoyaría.

¿Daría su apoyo a Garzón?

Como he dicho, he propuesto a las Abuelas. También apoyaría a Carrero y Mayor Zaragoza. Todos son merecedores de un reconocimiento internacional. La decisión final la tiene el Comité del Nobel, y va más allá de quienes presentamos candidatos. Pero ser nominado ya habla de los meritos y condiciones de esas personas y de su trabajo en pro de la paz.

 

Posibilidades y méritos

"Baltasar Garzón ha sentado un precedente histórico en la lucha contra la impunidad, la defensa de los derechos humanos y en pro del establecimiento de la Corte Penal Internacional", dice el texto de defensa de su candidatura al Nobel. También se destaca "su lucha contra diversas formas de corrupción, como el narcotráfico, el blanqueo de capitales, el tráfico de influencias y el enriquecimiento ilícito", y su coraje para "enfrentarse al terrorismo en diversas manifestaciones", a pesar de las constantes amenazas recibidas.

La iniciativa ha sido acogida con gran entusiasmo en Latinoamérica, donde el juez español se ha convertido en un mito y donde los impulsores de la candidatura están recibiendo ya una avalancha de adhesiones de organizaciones de derechos humanos. En España se ha abierto el debate sobre si Garzón se merece o no el Premio Nobel. Las opiniones consultadas por "Tiempo" constatan la división existente entre los defensores y detractores del popular juez de la Audiencia Nacional. Frente a apoyos entusiastas como el recibido por la Asociación Víctimas del Terrorismo o de la Fundación Galega de Asociaciones de Lucha contra el Narcotráfico, ha habido otras organizaciones, como Gesto por la Paz, el Movimiento Social por el Diálogo y el Acuerdo Elkarri o el Centro de Investigaciones por la Paz (CIP) que han eludido pronunciarse. La misma postura han adoptado el fiscal jefe Andcorrupci6n, Carlos Jiménez Villarejo, o el director de la Escuela de Cultura de la Paz y titular de la cátedra Unesco de la Universidad Autónoma de Barcelona, Vicenc Fisas. E1 mismo silencio han mantenido personas acusadas o condenadas por Garzón, como el ex coronel y ex jefe de la Agrupaci6n Operativa del Cesid, Juan Alberto Perote, el ex comisario José Amedo Fouce o el traficante de armas sirio Monser A1 Kassar. En medios judiciales, la noticia ha causado "sorpresa y estupor" y hasta alguna sonora carcajada en un destacado miembro de una asociación judicial a quien se dirigió esta revista. Mientras tanto, en los pasillos de la Audiencia Nacional donde trabaja el juez se han escuchado, entre bromas, comentarios como "Iremos a Oslo... a tiramos a los fiordos", o "¡Qué listo es, que hasta consigue que lo propongan para el Nobel de la Paz!". En estos círculos se señalan las "luces y sombras" que rodean su biografía. Se recuerda que se le ha acusado de moverse más por su ambición personal que por el deseo de aplicar justicia, que sus instrucciones "son rápidas y efectistas, pero débiles", que "convierte en pruebas meras sospechas" o de que "reabrió el caso Marey para vengarse el PSOE, al que acusó de utilizarle como un muñeco durante su breve incursión en política".

Su biógrafa oficial, la periodista Pilar Urbano, cree que estas críticas sólo demuestran que "Garzón no es profeta en su tierra". Urbano si cree que el magistrado tiene méritos suficientes para hacerse con el premio de la Academia Sueca: "No hay paz sin Justicia. y no hay Justicia sin perdón, y Garzón es un hombre de Derecho que persigue el delito con las armas nobles del Derecho".

E1 periodista Miguel Ángel de la Cruz. autor de otra biografía no autorizada del magistrado, discrepa de Urbano: "Garzón ha hecho una gran labor en pro de la Justicia y los derechos humanos, pero no creo que su tarea sea tan grande ni tan universal como para ser merecedor del mayor galardón que se pueda dar a una persona. Lo que hizo en el caso Pinochet fue simplemente aplicar la legislación que tenía a mano".

Juan de Dios Parra ve inevitables las criticas a la candidatura de Garzón: "Todos los Premios Nobel han sido cuestionados por algún sector. Se acusa a Garz6n de ser muy mediático y de buscar mucho protagonismo en la prensa, pero mi experiencia es la contraria".  Parra sostiene que "Baltasar Garzón tiene facetas desconocidas para muchos españoles, como su compromiso con la causa de los pueblos indígenas de México, Colombia o Ecuador, a cuyos lideres ha escuchado y ha ofrecido su mediación".

JUAN CARRERO
El otro candidato español
 

Juan Carrero Saralegui es el otro español con quien tendrá, que competir Garzón en la carrera hacia el Premio Nobel de la Paz. Carrero Saralegui ha sido propuesto para el premio de la Academia Sueca en las dos últimas ediciones. La Fundaci6n S'Olivar para la Solidaridad, que preside este mallorquín, está radicada en Palma de Mallorca y sigue los modelos de la No Violencia impulsada por Ghandi, Martin Luther King o el padre Oscar Arnulfo Romero. Su movimiento es minoritario, pero ha obtenido el apoyo de algunas de las personas más reconocidas en la lucha contra las injusticias, entre ellas 19 Premios Nobel que lograron presionar al Parlamento Europeo para que adoptara medidas en contra de las matanzas que se producían en Zaire.
 
Juan Carrero ha trabajado junto con Pérez Esquivel en diferentes proyectos de solidaridad alrededor del mundo. Su labor más conocida es la desarrollada en los últimos años en la región africana de los Grandes Lagos, donde se le reconocen grandes esfuerzos para denunciar los continuos genocidios que se producen en esta convulsa zona y cuyo origen ha sido vinculado a los intereses económicos de la explotación de sus recursos mineros "Hemos visto persecuciones contra 300.000 refugiados en el Zaire, a los que se les ha negado la existencia, en un plan con vistas a su exterminio", denunció Carrero en 1999, cuando recibió el Premio al Valor de la Conciencia, de la organización Peace Abbey. Antes de Carrero recibieron este mismo galardón el arzobispo surafricano Desmond Tutu, el Dalai Lama, los cantantes Joan Báez y Sting y otras personas que se han distinguido en la lucha por la solidaridad.
 

Avales de otros Nobel

Los propios laureados con el Premio Nobel son el mejor aval para los aspirantes. El Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel reconoce a Garzón la labor realizada contra la violación de derechos humanos en Chile y Argentina. Pérez de Esquivel no oculta, sin embargo, que él ha propuesto otros candidatos, entre los que cita a las Abuelas de la Plaza de Mayo y a dos españoles. Federico Mayor Zaragoza. ex director general de la UNESCO, y a Juan Carrero, un mallorquín poco conocido en nuestro país, pese a su gran labor en la región africana de los Grandes Lagos.

"El Premio Nobel debe dársele a personas que defiendan una causa noble en condiciones de vulnerabilidad", dice el profesor Vicenc Fisas. Fisas envió en el año 2000 una carta a la Fundación Nobel de Estocolmo para que le retire el premio que le concedió en 1973 al exsecretario de Estado norteamericano Henry Kissinger. En ella lamentaba que alguien como Kissinger, a quien considera responsable de importantes violaciones de derechos humanos, siga disfrutando del título.

Competidores

La candidatura de Garzón es la número 14 de las 54 presentadas a esta edición del Nobel de la Paz, premiado con 10 millones de coronas suecas (un millón de dó1ares), que se falla el 10 de octubre y se entrega el 10 de diciembre en solemne ceremonia. Aunque el Comité Nobel no divulga listas ni datos, los que formulan las propuestas aseguran que ya ha seleccionado una "lista corta" con siete nominados, entre los que figura Garzón. Este tendrá que competir, entre otros, con las Abuelas de la Plaza de Mayo, con el presidente norteamericano, George Bush, y el primer ministro británico, Tony Blair, propuestos por "su lucha contra el terrorismo y su contribución a la paz mundial". Las Abuelas aparecen como el más difícil rival de Garzón: han sido arropadas en ediciones anteriores por otros Nobel de la Paz, como el argentino Pérez Esquivel, el surafricano Nelson Mandela y la guatemalteca Rigoberta Menchú.

Matilde Artés, Sacha, una de las Abuelas de la Plaza de Mayo, que logró recuperar a su nieta Carla, tiene el coraz6n dividido. Sacha reconoce "el mérito y renombre'" logrado por Garzón en Latinoamérica, pero cree que no se puede comparar con la labor de las abuelas, que en sus 25 años de historia han encontrado a 72 niños que fueron secuestrados y entregados en adopciones ilegales a personas afines a la dictadura argentina.

“A Garzón no le importaría compartir el premio con las Abuelas, pero 1o rechazaría si tuviera que hacerlo con Bush o Blair", asegura Adriana Arce. Otros amigos del magistrado consideran "un sarcasmo" que Garzón tenga que competir con políticos como el presidente norteamericano o e1 primer ministro británico. "Yo me retiraría porque la Justicia infinita y duradera que pregonan estos señores es sólo masacre y venganza frente al Derecho de Garzón", afirma Pilar Urbano.

E1 camino a Oslo no es precisamente de rosas. Juan de Dios Parra y Adriana Arce denuncian que ya se está produciendo un boicot a su candidatura. "Estamos recibiendo virus masivos en nuestros ordenadores y agresiones verbales", afirma Parra. Reacciones sobre cuya autoría no duda el secretario general de ALDHU: “Garzón tiene muchos enemigos, ha hecho daño a organizaciones criminales importantes y contábamos con este tipo de respuestas".

Los incondicionales

Los mayores forofos del juez están en su pueblo natal de Torres (Jaén). Su alcalde, el socialista Manuel Molina, ha movilizado a sus 1.800 habitantes para que participen de forma activa en la Operación Oslo. Molina coordina a un equipo de treinta personas que integran el Comité Pro Nobel. Todos trabajan contra reloj para lograr el mayor número de apoyos. E1 pasado martes, día 19, aprovechó el paso por Torres de la Vuelta Ciclista a Andalucía para arrancar apoyos de los ciclistas. A1 otro lado de1 Atlántico, Garzón también tiene un grupo de incondicionales trabajando. Son los activistas de la Asociación Latinoamericana de Derechos Humanos. Y en Madrid, Adriana Arce, gerente de la Fundación de Artistas e intelectuales por los Pueblos Indígenas de Latinoamérica, coordina a otra treintena de voluntarios que integran el Comité Pro Nobel. Ellos han preparado el dossier enviado a Oslo, un libro de color sepia que recoge en algo más de doscientas páginas la trayectoria de Garzón, sus conferencias y premios. Ahora les queda captar apoyos en los portales que han abierto en la Red y preparar el acto de arranque oficial de la campaña, el próximo marzo, en el que estará Ernesto Sábato y en la que se emitirá un video con la trayectoria del juez estrella.

APOYOS INCONDICIONALES
¿Héroe o villano? Este es el doble perfil del juez Garzón, tan popular en Latinoamérica, donde se le considera un mito, como controvertido en España.
 

Mito: Los familiares de las víctimas argentina y chilena consideran a Garzón casi un Dios. Una imagen que contrasta con la polémica que el juez genera en España.

Carmen Hertz – Viuda de una víctima de Pinochet

Me parece una buena candidatura y me moveré para conseguir apoyos en Chile. Necesitará el apoyo de las Abuelas de la Plaza de Mayo. Creo que se podría apoyar tanto a las Abuelas como a Garzón.

Matilde Artés – Abuela de la Plaza de Mayo

Las Abuelas queremos mucho a Garzón y ha realizado una labor estupenda por los pueblos indígenas. E1 tiene un gran renombre en Latinoamérica, pero a nosotras se nos reconoce el trabajo de 25 años en la búsqueda de niños.

Carlos Slepoy – Delegado en Madrid del argentino Frente Nacional contra la Pobreza

Su contribución a una paz basada en la Justicia lo hace merecedor del Nobel. Su valor histórico es haber canalizado causas judiciales en las que los protagonistas han sido, por primera vez, las victimas.

Carmen Avendaño– Fundación galega contra el Narcotráfico

Apoyamos a Garzón para el Nobel de la Paz. Aunque sus actuaciones puedan ser controvertidas, en la lucha contra el narcotráfico ha sido pionero en acabar con la impunidad de algunos de sus capos.

J. Manuel Suárez – Portavoz de la APM

Sería un honor para España que se designara a Garzón Premio Nobel de la Paz, por ser español y miembro de la judicatura. Sobre los meritos particulares, no tenemos nada que decir. Eso tendrá, que valorarlo la Academia sueca.

 

(04.03.2002. Alejandrina Gómez. Tiempo).