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La candidatura de Garzón al Premio Nobel de la Paz fue presentada el pasado 31 de enero por la Asociación Latinoamericana de Derechos Humanos (ALDHU), con sede en Quito (Ecuador), y por la Fundación de Artistas e Intelectuales por los Pueblos Indígenas de Latinoamérica, cuyo patronato preside el propio Garzón. Ese día, el magistrado se encontraba en el Foro Social de Porto Alegre (Brasil), donde instó a luchar contra "el lado oscuro de la globalización". Ese mismo día, su candidatura fue enviada a Geir Lundestad, director del Instituto Nobel de Oslo. Garzón tiene en las dos ONG impulsoras de su nominación grandes amigos, como el chileno Juan de Dios Parra, secretario general de ALDHU, o intelectuales y artistas como Adriana Arce, José Agustín Goytisolo o Paco Ibáñez, fundadores de la ONG que é1 preside. Garzón cuenta, además, con el aval de la comunidad judía internacional, que ha trabajado en la sombra para que su nominación salga adelante. "Los rabinos judíos no olvidan su actuación en el caso del secuestro del buque Achille Lauro, una operación dirigida en 1987 por el grupo terrorista palestino Abou Abbas y en la que fue ejecutado el ciudadano judío norteamericano Leon Klinhgoffer", afirman personas próximas al magistrado. E1 poderoso lobby judío norteamericano tampoco olvida el trabajo de Garzón para esclarecer el asesinato de los judeo-chilenos asesinados tras el golpe militar de Pinochet. Entre los más emblemáticos figuran David Silberlam, líder del Instituto Hebreo, y Jacobo Stoulman, un agente de Bolsa y próspero empresario. El caso Stoulman conmocionó a la comunidad judía en Chile y al lobby judío en Nueva York.
Posibilidades y méritos "Baltasar Garzón ha sentado un precedente histórico en la lucha contra la impunidad, la defensa de los derechos humanos y en pro del establecimiento de la Corte Penal Internacional", dice el texto de defensa de su candidatura al Nobel. También se destaca "su lucha contra diversas formas de corrupción, como el narcotráfico, el blanqueo de capitales, el tráfico de influencias y el enriquecimiento ilícito", y su coraje para "enfrentarse al terrorismo en diversas manifestaciones", a pesar de las constantes amenazas recibidas. La iniciativa ha sido acogida con gran entusiasmo en Latinoamérica, donde el juez español se ha convertido en un mito y donde los impulsores de la candidatura están recibiendo ya una avalancha de adhesiones de organizaciones de derechos humanos. En España se ha abierto el debate sobre si Garzón se merece o no el Premio Nobel. Las opiniones consultadas por "Tiempo" constatan la división existente entre los defensores y detractores del popular juez de la Audiencia Nacional. Frente a apoyos entusiastas como el recibido por la Asociación Víctimas del Terrorismo o de la Fundación Galega de Asociaciones de Lucha contra el Narcotráfico, ha habido otras organizaciones, como Gesto por la Paz, el Movimiento Social por el Diálogo y el Acuerdo Elkarri o el Centro de Investigaciones por la Paz (CIP) que han eludido pronunciarse. La misma postura han adoptado el fiscal jefe Andcorrupci6n, Carlos Jiménez Villarejo, o el director de la Escuela de Cultura de la Paz y titular de la cátedra Unesco de la Universidad Autónoma de Barcelona, Vicenc Fisas. E1 mismo silencio han mantenido personas acusadas o condenadas por Garzón, como el ex coronel y ex jefe de la Agrupaci6n Operativa del Cesid, Juan Alberto Perote, el ex comisario José Amedo Fouce o el traficante de armas sirio Monser A1 Kassar. En medios judiciales, la noticia ha causado "sorpresa y estupor" y hasta alguna sonora carcajada en un destacado miembro de una asociación judicial a quien se dirigió esta revista. Mientras tanto, en los pasillos de la Audiencia Nacional donde trabaja el juez se han escuchado, entre bromas, comentarios como "Iremos a Oslo... a tiramos a los fiordos", o "¡Qué listo es, que hasta consigue que lo propongan para el Nobel de la Paz!". En estos círculos se señalan las "luces y sombras" que rodean su biografía. Se recuerda que se le ha acusado de moverse más por su ambición personal que por el deseo de aplicar justicia, que sus instrucciones "son rápidas y efectistas, pero débiles", que "convierte en pruebas meras sospechas" o de que "reabrió el caso Marey para vengarse el PSOE, al que acusó de utilizarle como un muñeco durante su breve incursión en política". Su biógrafa oficial, la periodista Pilar Urbano, cree que estas críticas sólo demuestran que "Garzón no es profeta en su tierra". Urbano si cree que el magistrado tiene méritos suficientes para hacerse con el premio de la Academia Sueca: "No hay paz sin Justicia. y no hay Justicia sin perdón, y Garzón es un hombre de Derecho que persigue el delito con las armas nobles del Derecho". E1 periodista Miguel Ángel de la Cruz. autor de otra biografía no autorizada del magistrado, discrepa de Urbano: "Garzón ha hecho una gran labor en pro de la Justicia y los derechos humanos, pero no creo que su tarea sea tan grande ni tan universal como para ser merecedor del mayor galardón que se pueda dar a una persona. Lo que hizo en el caso Pinochet fue simplemente aplicar la legislación que tenía a mano". Juan de Dios Parra ve inevitables las criticas a la candidatura de Garzón: "Todos los Premios Nobel han sido cuestionados por algún sector. Se acusa a Garz6n de ser muy mediático y de buscar mucho protagonismo en la prensa, pero mi experiencia es la contraria". Parra sostiene que "Baltasar Garzón tiene facetas desconocidas para muchos españoles, como su compromiso con la causa de los pueblos indígenas de México, Colombia o Ecuador, a cuyos lideres ha escuchado y ha ofrecido su mediación".
Avales de otros Nobel Los propios laureados con el Premio Nobel son el mejor aval para los aspirantes. El Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel reconoce a Garzón la labor realizada contra la violación de derechos humanos en Chile y Argentina. Pérez de Esquivel no oculta, sin embargo, que él ha propuesto otros candidatos, entre los que cita a las Abuelas de la Plaza de Mayo y a dos españoles. Federico Mayor Zaragoza. ex director general de la UNESCO, y a Juan Carrero, un mallorquín poco conocido en nuestro país, pese a su gran labor en la región africana de los Grandes Lagos. "El Premio Nobel debe dársele a personas que defiendan una causa noble en condiciones de vulnerabilidad", dice el profesor Vicenc Fisas. Fisas envió en el año 2000 una carta a la Fundación Nobel de Estocolmo para que le retire el premio que le concedió en 1973 al exsecretario de Estado norteamericano Henry Kissinger. En ella lamentaba que alguien como Kissinger, a quien considera responsable de importantes violaciones de derechos humanos, siga disfrutando del título. Competidores La candidatura de Garzón es la número 14 de las 54 presentadas a esta edición del Nobel de la Paz, premiado con 10 millones de coronas suecas (un millón de dó1ares), que se falla el 10 de octubre y se entrega el 10 de diciembre en solemne ceremonia. Aunque el Comité Nobel no divulga listas ni datos, los que formulan las propuestas aseguran que ya ha seleccionado una "lista corta" con siete nominados, entre los que figura Garzón. Este tendrá que competir, entre otros, con las Abuelas de la Plaza de Mayo, con el presidente norteamericano, George Bush, y el primer ministro británico, Tony Blair, propuestos por "su lucha contra el terrorismo y su contribución a la paz mundial". Las Abuelas aparecen como el más difícil rival de Garzón: han sido arropadas en ediciones anteriores por otros Nobel de la Paz, como el argentino Pérez Esquivel, el surafricano Nelson Mandela y la guatemalteca Rigoberta Menchú. Matilde Artés, Sacha, una de las Abuelas de la Plaza de Mayo, que logró recuperar a su nieta Carla, tiene el coraz6n dividido. Sacha reconoce "el mérito y renombre'" logrado por Garzón en Latinoamérica, pero cree que no se puede comparar con la labor de las abuelas, que en sus 25 años de historia han encontrado a 72 niños que fueron secuestrados y entregados en adopciones ilegales a personas afines a la dictadura argentina. A Garzón no le importaría compartir el premio con las Abuelas, pero 1o rechazaría si tuviera que hacerlo con Bush o Blair", asegura Adriana Arce. Otros amigos del magistrado consideran "un sarcasmo" que Garzón tenga que competir con políticos como el presidente norteamericano o e1 primer ministro británico. "Yo me retiraría porque la Justicia infinita y duradera que pregonan estos señores es sólo masacre y venganza frente al Derecho de Garzón", afirma Pilar Urbano. E1 camino a Oslo no es precisamente de rosas. Juan de Dios Parra y Adriana Arce denuncian que ya se está produciendo un boicot a su candidatura. "Estamos recibiendo virus masivos en nuestros ordenadores y agresiones verbales", afirma Parra. Reacciones sobre cuya autoría no duda el secretario general de ALDHU: Garzón tiene muchos enemigos, ha hecho daño a organizaciones criminales importantes y contábamos con este tipo de respuestas". Los incondicionales Los mayores forofos del juez están en su pueblo natal de Torres (Jaén). Su alcalde, el socialista Manuel Molina, ha movilizado a sus 1.800 habitantes para que participen de forma activa en la Operación Oslo. Molina coordina a un equipo de treinta personas que integran el Comité Pro Nobel. Todos trabajan contra reloj para lograr el mayor número de apoyos. E1 pasado martes, día 19, aprovechó el paso por Torres de la Vuelta Ciclista a Andalucía para arrancar apoyos de los ciclistas. A1 otro lado de1 Atlántico, Garzón también tiene un grupo de incondicionales trabajando. Son los activistas de la Asociación Latinoamericana de Derechos Humanos. Y en Madrid, Adriana Arce, gerente de la Fundación de Artistas e intelectuales por los Pueblos Indígenas de Latinoamérica, coordina a otra treintena de voluntarios que integran el Comité Pro Nobel. Ellos han preparado el dossier enviado a Oslo, un libro de color sepia que recoge en algo más de doscientas páginas la trayectoria de Garzón, sus conferencias y premios. Ahora les queda captar apoyos en los portales que han abierto en la Red y preparar el acto de arranque oficial de la campaña, el próximo marzo, en el que estará Ernesto Sábato y en la que se emitirá un video con la trayectoria del juez estrella.
(04.03.2002. Alejandrina Gómez. Tiempo). |